TERRORISMO ¿Por qué Francia? Destacado

Antes del atentado a la redacción -en 2014- de Charlie Hebdo, Abu Mohamed Al-Adnani del Estado Islámico, impartió a sus seguidores ejecutar la siguiente orden en contra de todos los “descreídos occidentales”: “Golpea su cabeza con una roca, o mátalo con un cuchillo, o atropéllalo con tu coche, o empújalo desde un lugar elevado, o asfíxialo, o envenénalo (…) especialmente, los sucios y despreciables franceses”. 
 
A propósito del ataque del viernes pasado, los analistas expresan la respuesta a  la pregunta del millón, desde su personal opinión:
 
Para la Fiscalía de París: la violencia terrorista contra Francia, se justifica por la implicación francesa en la coalición que golpea los bastiones yihadistas en Oriente Próximo.
 
La analista política chilena Francisca Quiroga: Los ataques podrían ser un efecto de las políticas de intervención en Oriente Medio, y particularmente de la posición que ha tomado Francia respecto a la crisis Siria “La coalición política internacional que está combatiendo hoy en día contra el Estado Islámico no ha sido efectiva por producto también de las propias inconsecuencias que ha habido en la estrategia geopolítica y en buscar más enemigos en otros lados”.
 
El atentado del viernes 13 de noviembre, desestabiliza la clase política de Francia, incluyendo a su presidente y por lo tanto “la lógica de seguridad empieza a ser muy distinta y lo complejo es que puede estar a cualquier lado”.
 
Para el geógrafo francés Fabrice Balanche, especialista en Siria y director del Grupo de Estudios del Mediterráneo y Oriente Medio en la Universidad de Lyon, Francia ha sido, por el contrario, el país europeo más duro con Bachar el Asad y el menos hostil con los sunitas. “París ha apoyado a la oposición política en Siria, ha armado a algunos grupos rebeldes y se ha mostrado inflexible en la lucha contra El Asad, mientras otras capitales europeas moderaban sus posturas” (…) “Además, el 95% de los ataques aéreos contra el ISIS en Siria e Irak son iniciativa de estadounidenses”. Francia, que no empezó a bombardear los feudos del ISIS hasta septiembre de 2015, sería responsable de solo un 4% del total de esas ofensivas.
 
“Francia es el país al que más apunta el ISIS, por defender un sistema de valores en las antípodas del suyo” (…) “Pero también por ser el país que más yihadistas proporciona. Serían 600 en Siria e Irak, según datos del Ministerio del Interior, pero más de 2.000, según fuentes no oficiales de los servicios de información. Todos ellos son susceptibles de volver al territorio francés para perpetrar atentados” (…) “Con sus ataques, el ISIS intenta provocar que se estigmatice a la población musulmana que vive en Francia, como pasó tras el atentado a Charlie Hebdo. Pretenden que esa población se diga que no vale la pena integrarse en este país, donde existen muchos problemas de integración, y se termine radicalizando”.
 
La posición del geógrafo francés es compartida por el politólogo Gilles Kepel, especialista francés en el mundo árabe: “Lo que desea el Estado Islámico es provocar la guerra civil. El ISIS pretendería provocar “el linchamiento de musulmanes, los ataques a mezquitas y las agresiones a mujeres con velo, para provocar así una guerra entre enclaves que siembren el fuego y la sangre en Europa, percibida como el punto flaco de Occidente”.
 
Por otro lado, para el politólogo, el pasado colonial del país tampoco es ajeno a la violencia islamista de la que ha sido víctima en los últimos años. “Recordemos que Mohamed Merah mató a los alumnos de la escuela […] de Toulouse el 19 de marzo de 2012, en el 50º aniversario del alto al fuego de la guerra de Argelia”.
 
Además, Francia firmó, junto al Reino Unido, el llamado acuerdo Sykes-Picot, que en 1916 permitió desmantelar el Imperio Otomano dibujando distintos países de fronteras artificiales. Por ejemplo, Siria e Irak. Así, París sería responsable de haber puesto fin al sueño del califato perdido, la oumma (o comunidad de creyentes) que quedó abolida cuando el imperio cayó definitivamente en 1924. El ISIS juega con ese fantasma entre sus partidarios, defendiendo la emergencia de un nuevo imperio islámico que deje atrás las fronteras actuales, consideradas coloniales por el grupo terrorista.
 
Para el exministro francés socialista Jack Lang, que actualmente preside el Instituto del Mundo Árabe en París: “Se trata de un ataque a nuestros valores. No solo los de Francia, sino los de todos los países que comparten la fe en la democracia, la tolerancia y el valor del ser humano. Se trata de una embestida contra los valores de la Ilustración del siglo XVIII, contrarios a su visión totalitaria del mundo” (…) “Atacan a todo Occidente, pero Francia es un país especialmente simbólico, no solo por nuestra firme participación militar en Siria, sino por ser el lugar de la Revolución de 1789 y del Siglo de las Luces”.
 
Para Jean-Charles Brisard, consultor internacional en terrorismo y experto sobre la financiación de las redes yihadistas, tras haber sido asesor de distintos Ejecutivos conservadores en los noventa: “El apego de los franceses a los valores republicanos, especialmente el laicismo, es algo que contraría al islam radical, incluido a sus partidarios residentes en Francia. Es un argumento recurrente, que permite movilizar mejor en su entorno”. Para Brisard: la ley contra el velo islámico en escuelas y sedes de la Administración francesa, aprobada en 2004, marcó un punto de inflexión.
 
Información tomada del país.com
Modificado por última vez en Martes, 17 Noviembre 2015 15:38
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